lunes, 27 de diciembre de 2010

<< Me dicen que diga lo que pasa por mi mente,y yo,lo hago >>


Él tomó mi corazón un día cualquiera, cuando fuimos a un vulgar bosque,parecía ser que teníamos amigos en común. Hemos tenido esa conexión instantánea que es tan magnética. Era amable y cariñoso, divertido y sincero. Nuestra primera cita,por llamarlo de alguna manera fue mágica, por cursi que suene. Pero lo que realmente era.... es increíble.
Hablamos durante horas sobre la vida y el amor, nuestro pasado y nuestro futuro.
La conexión, así como la atracción estaba clara. A medida que creció nuestra relación, quedó claro que estaba enamorada de él. Esta no era una forma de amor adolescente más, era profunda,amor verdadero, y me atrevo a decir,sincero. Nunca me he sentido tan cómoda en mi propia piel como cuando estoy junto a la de él.


Entonces las cosas sucedieron, las cosas se dijeron y las acciones realizadas fueron al parecer...malas. Los títulos fueron lanzados fuera de la ecuación. Sólo en amigos es lo que ahora parece que se convirtió. Pero, él debe saber: Que le quiero. Todavía siento las mariposas que sentí cuando me dijo su primer "te amo" , todavía siento los chispas cuando me agarra la mano o con un simple beso . Tú estabas allí para mí cuando yo no tenía donde correr. Tú estabas allí sin saber ni siquiera por que tenías que correr. Eres mucho más que un amigo, eres la persona que puedo llamar ,sin importar el momento. Me apoyó cuando debería haberme exiliado de su vida para siempre. Esa clase de fe es lo que estoy buscando. Eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.

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